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“Blade Runner 2049” (2017) de Denis Villeneuve

Publicada primero en El Cine en la Sombra.

Cartel Blade Runner 2049

Treinta y cinco años tienen que pasar para que vuelva a las pantallas la magia de Blade Runner, film que cautivó a varias generaciones y que se espera lo mismo de su secuela; treinta años distan entre los días de los Nexus 6 y de K (o Joe para los amigos). En esta ocasión, el canadiense Denis Villeneuve toma las riendas e intenta seguir el camino que tomó Ridley Scott allá por el año 1982. Blade Runner 2049 es puro espectáculo, pura dinamita; un film para ser visto en un gran cine y con un buen equipo de sonido. Los nostálgicos de la precuela encontrarán su confort ya que con la lograda dirección de arte y fotografía, el espectador es un habitante más de la lúgubre Los Angeles del año 2049.

Hay un hecho que es inevitable y que constantemente genera la misma reacción. Siempre que llega una secuela tras muchos años (incluso décadas) el público que la recibe se encuentra dividido; la mayoría ahogados en la nostalgia casi siempre salen decepcionados ya que esperaban de la nueva entrega algo mejor, incluso si el film es brillante. Esto pasa ya que la continuación de la historia original no llega a tener el mismo impacto que la anterior – en la historia del cine encontramos muchos ejemplos, como Star Wars, El Padrino, El Hobbit (con las precuelas pasa lo mismo), etc. – porque no es “lo nuevo”. Esto genera una disyuntiva entre los realizadores: si la secuela es muy parecida a la anterior, no impresiona y aburre, y si es demasiado diferente el espectador se pierde y se encuentra con algo que no esperaba; esto obliga a los autores del film a encontrar el término medio, y no siempre es fácil.

Después de todo esto, he de decir que la cinta de Villeneuve se acerca mucho al punto medio, incluso puedo afirmar que alcanza tal cima. La atmósfera neo-noir y cyberpunk de Los Angeles del año 2019 es casi la misma que la del 2049: esa luz negra, esos neones, esa lluvia constante, ese humo casi masticable, esos coches voladores, esa sutil línea entre un replicante y un ser humano, una megaempresa y una sección especial de la policía (LAPD) dedicada a la extinción de dichos replicantes, los Blade Runner. El relevo generacional pasa de Rick Deckard (Harrison Ford) a K (Ryan Gosling); el segundo tan brillante como Ford.

En Blade Runner 2049 se lleva todo a otro nivel, ese mundo es más moderno y más decadente. Vemos ciertos elementos que nos recuerdan a nuestra realidad y que nos pueden dar hasta miedo; me refiero a la soledad de las personas y al sitio que ocupan las máquinas en nuestras vidas ¿os suena? Escribiendo esto me viene a la mente Her (2013) de Spike Jonze. Pero nada anda más alejado de nuestro mundo actual, las relaciones humanas dejan paso a supuestas máquinas que están fabricadas con el propósito de acercarnos más, ridícula paradoja.

Blade Runner 2049

Al igual que en la primera entrega vemos el lado más humano de la máquina: por muy “perfecta” que sea, aunque esté confeccionada para obedecer, siempre le queda esa “semilla”. Puedo afirmar que el tema principal de este film (no es ningún spoiler) es la búsqueda de uno mismo, la soledad, la obediencia, la decadencia, la supervivencia, la máquina y el secreto. Aquellas palabras que hemos escuchado en Blade Runner (la de 1982) quedarán grabadas en nuestra memoria para siempre: “He visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia”, y en este film de Villeneuve también escucharemos otras parecidas, en un momento inesperado.

Creo que pocas películas tienen un emplazamiento de producto (product placement) tan logrado como Blade Runner (ambas), ¿qué sería de este film sin esos carteles animados gigantescos? Marcas presentes en nuestra vida cotidiana encuentran su lugar en las cintas de Scott y Villeneuve, y no sólo eso, sino que potencian esa estética tan peculiar.

Hay un elemento muy interesante en la promoción de esta película, es el lanzamiento de tres cortometrajes que cuentan momentos clave entre la historia del primer film y el segundo, es decir, sucesos importantes que han tenido lugar entre 2019 y 2049. El primero de ellos transcurre en el año 2022 y es un corto de animación dirigido por Shinichiro Watanabe (Cowbow Bebop), y los otros dos en 2036 y 2048, ambos dirigidos por Luke Scott, hijo de Ridley Scott; estos tres mantienen la estética original del film, y merecen ser vistos. La pregunta es, ¿puedo visionar y entender Blade Runner 2049 sin haber visto estos cortos? la respuesta es, claro que sí, pero no está de más disfrutarlos, los tres están disponibles de forma legal en Youtube, de la mano de la distribuidora del film (los podéis encontrar al final de esta crítica).

Blade Runner 2049

El punto fuerte de esta película es la fotografía, y no es de extrañar ya que el cinematógrafo es el legendario Roger Deakins, además el tándem Villeneuve-Deakins funciona como un reloj suizo, han trabajado en el pasado en obras como Sicario (2015) o Prisioneros (2013). El concepto de la fotografía es espectáculo con ese toque Deakins: encuadres y luz muy cuidada. El sonido es otro elemento que está en el podio, te introduce en el film y se vale de la banda sonora, que aunque no llega al nivel de la composición original de Vangelis, sigue siendo una obra maestra.

En conclusión, cuando vayas a ver el film no te esperes nada, elimina de tu mente todo lo que acabas de leer y simplemente disfruta del show; busca la mejor sala (cuanto más grande mejor) de tu ciudad, siéntate en una butaca y admira esta obra de arte. Olvídate de la anterior película de 1982 y céntrate en Blade Runner 2049, seguramente volverás al cine para verla una segunda vez.

 

!Break the wall! (please, do it easy)

Nice (France), 18 Mars 2013

Hola, buena noche.

Llevo mucho tiempo sin escribir, mucho mucho tiempo, quizás demasiado; pero no, nunca olvidaré las palabras que me dijo una vez mi querido parce, “el dejar de escribir forma parte del buen escribir”.  Y esto es aplicable a todo, el dejar de fotografiar forma parte del buen fotografiar, el dejar de comer forma parte del buen comer. Pero aquí estoy ahora, con unas ganas inmensas de hacerlo, aunque sin nada especial que decir. A mi derecha, una copa de vino rosado (bien fresquita claro está), a mi derecha un purito de la marca Panter (como los que fumaba mi padre), y un poco más a mi derecha mi chica, acompañada de nuestro amigo Roberto el Gato.

Se suele hablar de la calma antes de la tormenta, en este caso es lo contrario. Pasó el diluvio, pasó y dejó huella, cuántos malos tragos tuve que soportar, cuántos… Una vez un amigo llamado Juan me explicó el principio de la vida con tan sólo dos velcros, uno de color negro y otro de color blanco, !nada más! El color blanco simbolizaría lo bueno, el negro lo malo, uno no puede darse sin el otro, una especie de ying yang, uno no puede vivir sin el otro, y viceversa. En su momento (y lo sigo haciendo), aguanté y luché inconscientemente por salir, por seguir sonriendo, por aprender y por vivir.

¿Qué es la vida sino un juego? ¿Has salido alguna vez a la calle y te has preguntado cosas como, a dónde irá cada uno, qué es lo que mueve a toda esta gente? Es algo que me pregunto todos los días, la gente camina muy segura, como si supiera con toda la certidud del mundo a dónde ir. Me fascina y a la vez me agobia ver y apreciar todas las posibilidades que nos ofrece la vida, todos los caminos que hemos podido coger, todos los caminos que hemos dejado de lado para centrarnos (o no) en el que estamos ahora. Una vez un hombre llamado Steve Jobs dijo “La gente piensa que concentrarse en algún proyecto significa llevar a cabo una idea que tienes en mente. Pero no significa eso en absoluto. Significa decir no a las otras cien otras ideas buenas que hay.” !Cuánta razón tiene usted señor Jobs!

Break the wall. Saâd Jebbour.

Hacia mi derecha, más o menos un metro veinte (calculado a ojo), se encuentra una mesita de noche con dos pisos. En el primero, una pipa muy larga y fina (preciosa coño, preciosa. Perdón), una copa de vino abandonada por mi individua, un despertador, mi amigo Fletcher, Margarita la flor, y el tabaco que me regaló el Julián (Don Julián, como los puritos). Una planta más abajo, un pequeño transistor que me acompañó en infinitas noches e infinitos desayunos, ofreciéndome buen Jazz para mis oidos, ofreciéndome momentos de bohemia y quizás momentos de inconsciente ensoñación.

No, no puedo echarle la culpa a nadie. Yo solito he construido este muro, este muro creado en un principio para proteger mi castillo de enemigos, pero ahora, lo único que hace es encarcelarme. El deseo de querer hacerlo todo muy bien, todo perfecto, es lo que jode la marrana. Es necesario acabar con ese muro para poder respirar y seguir viviendo.

!BREAK THE WALL!

(revisado y ampliado hoy, 20 de abril. Día de mucho viento, mi día de descanso, día de disfrute)

Saâd Jebbour

Petite fleur

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Un desnudo, no es solamente retirar cariñosamente la vestimenta que esconde la belleza de un cuerpo. 

Es dejar de lado el individualismo, el egoísmo, ese “yo”. Abrir los ojos, y ver al “otro”, sentirlo.

Economía para la gente, primer evento de Social&Social (Madrid, 11/01/2013)

La primera pregunta que nos debemos hacer es ¿podrá la crisis con nosotros?, tras asistir a este evento la respuesta es clara, ¡NO! Social&Social es una plataforma integrada por entidades como: DiotOcio, TEGI – Medios de Comunicación Social, Comproyecto, IOS Projects, tgl, Nittúa y Noticias Positivas; esta plataforma pretende ser un punto de encuentro entre diversos organismos con el fin de proponer y difundir alternativas útiles para una sociedad afectada por la actual crisis económica.

El evento se celebró el pasado 11 de enero en el Salón de Actos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). La presentación fue llevada a cabo por Lucila Rodríguez-Alarcón, directora del proyecto de comunicación sostenible Universo Vivo y una de las encargadas del blog 3500 millones del periódico El País. La primera ponencia fue llevada a cabo por Juan Cruz , fundador de Diot y principal impulsor del Optimismo emocionalmente inteligente.

Le siguió Gabriel B. Venegas que nos presentó su proyecto TEGI – Medios de Comunicación Social, una empresa social que comenzó siendo una revista y que gracias al esfuerzo y la perseverancia posee ahora una emisora radio online, un sello discográfico – TEGIRecords-, y una editorial social. Cristian Hormazábal, miembro de la empresa IOS Projects, tomó el relevo y nos iluminó con su “economía de valores”. El foco de este concepto se centra en que se puede llevar adelante un proyecto sin apenas dinero, pero sí con otros recursos que no son monetarios.

Miguel Ángel Martín Crespo, emprendedor social y consejero delegado de Comproyecto.com, innova con una nueva concepción: “crowdeverything”. A diferencia del “crowdfunding”, este nuevo concepto no se centra sólo en las donaciones colectivas, sino en cualquier tipo de recurso que pueda ser útil para llevar a cabo un proyecto. Juan José Villalón -de la UNED– y Núria González – de la plataforma Nittúa-, presentan juntos una nueva posición dentro del mundo empresarial: el trabajador acompañante, figura encargada de mejorar la inserción laboral de personas con riesgo de exclusión social.

Raúl Contreras nos habló de otro proyecto importante de Nittúa: Okonomía, una escuela popular de economía que tiene como  objetivo formar a los ciudadanos en este campo, concienciarles del sistema económico en el que estamos viviendo. El último ponente fue Graham Forrest, que nos habló de tgl, proyecto que pretende despertar a los ciudadanos a través de la economía social, la educación y los medios de comunicación.

Tras estas enriquecedoras ponencias se procedió a la segunda parte, más interactiva e individual. Los asistentes al evento tuvieron la oportunidad de conversar con los ponentes. A lo largo del evento hubo muchas intervenciones por parte del público, se han escuchado ideas muy interesantes desde las butacas rojas del Salón de Actos, ideas como la “Liga de los Optimistas”.

Espero que Social&Social pueda ayudar y concienciar a la gente de todos los recursos y posibilidades que tenemos a nuestro alcance, hacerles ver que el dinero no es tan necesario para iniciar un proyecto, animarles a emprender, y sobretodo, llenar sus corazones de ilusión y optimismo.

Personalmente, agradezco cálidamente a nuestro amigo Juan Cruz, por ofrezcerme la posibilidad de asistir y llevar a cabo mi labor fotográfica en este evento. Y ahora, le dejo la palabra a mis fotografías, ellas sabrán expresar mejor lo que fue el primer evento de Social&Social, Economía para la gente. ¡Disfruten! 😉

Saâd Jebbour

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El taxista

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Deseo sentir tu aroma en medio de la ciudad,
que las esponjosas luces de la media noche
sean los testigos del ahora, testigos del momento.

Momento en el que tus ojos se humidifican,
tus labios se abrillantan,
y tu piel se suaviza.

El taxista. Saâd Jebbour.

Desearía ser la mano,
la mano que viaja por la autopista de tu cuerpo.
Anhelo descubrir aquel mundo sin necesidad de mapas,
sin horizonte a la vista y con el norte bien perdido.

Quiero ser el afortunado,
el afortunado que comparte tus días,
el que te despierta por las mañanas,
el que te mira despeinada.

Vamos nena,
olvida lo que queda atrás.
Convierte este momento en un santuario.
Caminemos al borde de la acera,
escuchemos el ruido de los autos,
pisemos los charcos que nos deja la gentil lluvia.

Cógeme de la mano,
mírame,
bésame.

Saâd Jebbour

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Red Sadiqui, part I

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“En esta soleada tarde
decidí sacudir mi pelo,
fundirme en el sueño,
y alejarme de la espiral.

Degusté a todos los inquilinos
que habitan en mi caja de pastillas.
La del martes y el lunes no me convenció,
me quedo con la del miércoles.

Una orgía cromática
fue el motivo de estas dos últimas décadas.
Lentamente se va cerrando el abanico,
y se van abriendo las flores ocultas.

Buceo a través de las farolas urbanas
con una venda cubriéndome el rostro
intentando alcanzar al huidizo guante.
Una prenda que no se ajusta a mi virgen cuerpo.

Todos los quiosqueros me conocen,
saben reconocer a un buen cliente.
El que busca desesperadamente su cajetilla de tabaco,
la que le permitirá calmar sus ansias.

También me reconocen las del supermercado.
Todas las noches antes de cerrar,
mi botella de vino tinto barato recorre la alfombra negra
pasando por los suaves y dulces manos de la cajera.

En la húmeda y fría calle me encuentro con alguien.
Buenas noches señorita, le digo.
Hay una maravillosa luna protagonizando esta estrellada noche.
¿me acompaña usted en este silencioso baile?”

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Red Sadiqui. Saâd Jebbour.

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Saâd Jebbour

Equinodermo, el reportaje fotográfico del rodaje

Recuerdo que era una tarde de invierno, habíamos quedado en la estación de Atocha para coger el tren dirección Jaén. El ferrocarril se deslizaba sobre los raíles, el cielo estaba teñido de tonalidades grisáceas y un mar de olivos inundaba nuestras miradas. El corazón de Ana latía con fuerzas, sabía que tenía ante él un maravilloso proyecto, un proyecto llamado Equinodermo, un proyecto que llevará a cabo con la más sincera de las sonrisas. Su padre nos recibió en Jaén, en el camino a Torredelcampo (sí, se escribe todo junto, mucha clase ¡EA!), la voz de Tina Turner acompañó nuestra pequeña travesía.

Semanas atrás el guión de Equinodermo había caído en mis manos, mi felicidad no podía ser mayor al enterarme de que Ana deseaba que fuese su fotofija; obviamente, no me lo pensé dos veces.

El despertar de esa mañana estuvo protagonizado por el olor a orujo nada más abrir las ventanas y las risas al ver nuestros pijamas; sin olvidar el aceite de oliva de la región, que amenizó nuestro desayuno. Nos esperaba casi todo un día de rodaje, Ana empezaba a sentir la emoción y los nervios que toda persona siente cuando se implica realmente en algo, y ese “algo” no es cualquier cosa, ese “algo” se llama Equinodermo.

Llegamos todo el equipo técnico al Colegio Príncipe Felipe, los niños no tardaron en aparecer. Empezó el alboroto y el rodaje, a medida que pasaban las horas, cada uno llevaba a cabo su labor y todo salió bordado. Este día constituyó la segunda parte del rodaje, ya que se realizaron otras grabaciones semanas atrás. La jornada finalizó tal y como merecía la situación, ¡con una suculenta cena! 🙂

A parte de compartir con vosotros el reportaje fotográfico, les ofrezco la posibilidad de ver el teaser del cortometraje y El nido de mis golondrinas, el portal web de Ana Ortega, para estar al tanto de toda su obra. 😉

Desde aquí doy las gracias a Ana y a su familia por haberme regalado esta oportunidad y por haberme acogido en su rico hogar, gracias.

 Saâd Jebbour

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II Congreso Internacional de Ciudades Creativas @ Fac. CC. Información UCM (Madrid, 26-27-28/10/2011)

Había comenzado un nuevo curso, una nueva vida, una nueva oportunidad. Aterricé en Madrid con muchas ganas de fotografiar  y plasmar lo que veían mis ojitos de niño en algo más que un pedacito de memoria. Gaïa se hallaba a mi lado por aquel entonces, ella también sentía la misma inquietud que hervía  en mi interior, las mismas ganas de comerse al mundo (¿dije alguna vez que mi amiga Gaïa posee muchas lentes y botones?).

En mi programa académico universitario figuraba una asignatura de cuyo nombre llamó vivamente la atención de bastantes estudiantes, y la mía: “Métodos de creatividad”. Nuestro profesor amenizaba el aula, alegraba el corazón de unos mientras que el resto simplemente “iba a clase”; ¿a mí?, a mí me hacía sonreír, me motivaba a asistir a su clase con la más grande de las ilusiones. Este amigo se llamaba Paco, me ofreció la oportunidad de ser uno de los fotógrafos oficiales del II Congreso Internacional de Ciudades  Creativas, celebrado en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.

He podido cumplir con mi labor (que no trabajo) de fotógrafo desde el lado de la comodidad, de la felicidad y el ánimo. Flotaba en el aire un verdadero espíritu de trabajo en equipo, todos los cámaras, azafatas/os, organizadores, ayudantes, becarios y fotógrafos formábamos una unidad. No me quedan palabras para describir toda esta gratitud, una vez más le dejo la palabra a mis fotografías, ellas lo harán mejor que mi persona.

Gracias Paco. Gracias por habernos ofrecido esta oportunidad, por habernos enseñado que es más sabio desaprender que aprender.

Saâd Jebbour

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Campeonato de España de Puzzles @ Hotel Convención (Madrid, 25/02/2012)

Recuerdo aquel día con mucho cariño, fue uno de esos días largos y agotadores, días en los que vuelves derrotado a tu hogar pero con una sonrisa protagonizando tu rostro. Fue un sábado, precedido por un viernes en el que su noche albergó un bonito encuentro con mis amigos, nada mejor que esto para fotografiar con alegría.

Robert y M Le Fou me propusieron asistir como fotógrafo oficial al Campeonato de España de Puzzles, no me lo pensé dos veces. Cuando salí de casa el Sol llevaba poco tiempo brillando en el cielo, al rato me reuní con el equipo técnico, éramos cuatro: Robert (sonido), Guillermo (ayudante y hermano del primero), M Le Fou (video), y finalmente, el fotógrafo.

Después de una mañana intensa (pero placentera) de dedicación a nuestra labor, fuimos a comer entre amigos para volver a ponerse manos a la obra por la tarde. Al llegar por la noche a casa sentía el peso de todo el día sobre mis hombros, dulce encuentro con la cama. Señoras y señores, a esto se le puede llamar un buen y provechoso día, lleno de aprendizajes y experiencias que se recordarán a lo largo de toda la vida. Aunque hayan quedado muchos meses atrás, aún puedo recordar la broma del día, ¡los puzzles cheeseburger! 😀

Agradecimientos a Robert y Miguel por haberme ofrecido esta oportunidad.

Saâd Jebbour

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Exposición fotográfica “El optimismo es…”

Cartel El Optimismo es... Saâd Jebbour.

Cierto es que corren tiempos difíciles, cierto es que existen razones suficientes para derrumbarnos. Pero es aún más cierto que poseemos mil y un motivos para sonreír, seguir luchando y seguir viviendo. ¿La clave? Optimismo.

“El optimismo es…” es una serie que consta de siete fotografías donde cada una de ellas muestra un aspecto de esta actitud que tanta falta nos hace. Cada imagen posee un título que completa el nombre de esta galería pictórica; por ejemplo, El optimismo es interiorizar, El optimismo es apreciar, etc. Estas instantáneas han sido tomadas en la “Semana del optimismo” organizada por Diot Ocio en colaboración con la Fundación Valores, IOS Projects y EP14; el evento ha sido celebrado en el Espacio Pozas 14.

Desde el lado más humilde y humano, esta exposición pretende ser la voz que todos necesitan oir, el rayo de luz que todos desean ver, el perfume que todos anhelan oler. Todos necesitamos un pequeño empujón y alguien que nos sonría, todos necesitamos vivir en lugar de sobrevivir, todos necesitamos un poco de… OPTIMISMO.

Saâd Jebbour