Lo inquebrantable. La infancia en Leon: El profesional

Leon El Profesional. Luc Besson.

 

Luc Besson nos plantea en su film Leon : El profesional la infancia tal y como es, en su plena inocencia e ingenuidad, pero también nos muestra ese pequeño lado adulto presente en el corazón de cualquier niño. En todo caso, esta película constituye una visión diferente sobre la niñez, que varía mucho en comparación con el resto de la filmografía que trata sobre el tema. El cineasta francés aborda este asunto de una forma muy sutil, haciendo que constituya una subtrama tan fuerte como lo es la trama principal.

 
Tras presenciar la muerte de todos sus familiares, Mathilda se esconde en casa de su vecino Leon, un asesino a sueldo profesional con un carácter muy particular. En algún momento del film, la protagonista decide dar el gran golpe y se presenta en el Edificio Federal de la Policía de Nueva York armada hasta los dientes con la firme intención de matar a Norman Stansfield y todo su escuadrón (los asesinos de su familia), obviamente le sale mal la jugada, pero esta es la forma en la que Besson nos muestra esta inocencia inherente al niño. Otro aspecto de esta inocencia es la sinceridad plena, decir las cosas sin tapujos, y esto se ve cuando Mathilda muestra sus sentimientos hacia Leon, sin tener en cuenta la diferencia de edad ni cualquier otro obstáculo; y aquí tenemos otro rasgo de la infancia derivado de esta sinceridad, el afecto es puro y no atiende a barreras inventadas por los “adultos”, las emociones y sentimientos son como son, sin nada de maquillaje. Tirando de este hilo encontramos en Leon : El profesional el deseo de venganza, tan puro como la inocencia de un niño, que alcanza su cenit con el intento de asalto al Edificio Federal antes mencionado. Y para el lado adulto que mencioné en el primer párrafo tenemos de ejemplo el amor que siente la protagonista hacia Leon, ese tipo de amor que sienten los adultos, ese deseo casi sexual, pero todo ello dotado de aquella pureza propia de un niño.

Con este film aprendemos que a pesar de todo un niño nunca deja de ser un niño, y su corazón siempre tiene lugar para una segunda oportunidad, siempre tendrá la capacidad de ver el lado bueno de la cosas. Y Luc Besson nos muestra esto a través de la encantadora Mathilda: una niña que fuma, que ve cómo asesinan a su familia, que maneja armas, que vive con un sicario, etc; y a pesar de todo esto cabe una segunda oportunidad en su aún corta vida. De esta forma Besson nos brinda la mejor acepción sobre qué es la infancia.

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