Categoría: Viajes

Las vacaciones antes de las vacaciones, Paris y Bruselas

Estábamos ya en Junio, todavía quedaba un último trabajo que entregar a la Universidad, pero aún así me permití un respiro y me fui a París y Bruselas con mi madre. El plan era pasar un par de días en la capital francesa y después hacer una visita a mi tío en Bélgica, todo salió redondo. Pudimos visitar el alto barrio de Montmartre en la ciudad del amor y tomar un café en la cafetería “Café des 2 Moulins”, famoso por ser uno de los escenarios del célebre film (y uno de mis preferidos) “Le fabuleux destin d’Amélie Poulin” de Jean-Pierre Jeunet. Bruselas también fue fruto de paseos turísticos, pero lo más importante y bonito fue haber vivido con mi tío casi una semana, fue una experiencia inolvidable. Mi tío es una de esas personas difíciles de encontrar, una persona con un corazón blanco como la espuma de mar, una persona que ha sido de todo en la vida : buzo, piloto, cocinero, camarero, etc; y lo más sorprendente es que asistió a uno de los festivales más grandes de la historia del rock : el Festival de Woodstock en 1969, donde grandes personalidades como Jimi Hendrix o Carlos Santana deleitaron a los asistentes con su música.

Fotográficamente hablando este viaje me aportó algo nuevo y diferente, me hizo tomarme el acto de fotografiar con más calma, no es que antes fuera un bruto dándole al disparador de la cámara jajaja. Podía pasarme bastante tiempo delante del sujeto con la cámara en mano, me tomaba mi tiempo para encuadrar, enfocar, exponer, etc. sacaba la foto la miraba, sino me convencía sacaba otra hasta encontrar lo que buscaba. Tampoco saqué muchas imágenes,  intento pensar siempre en analógico (recuerdo las palabras que me decía mi jefe en la agencia de fotografía Contraste Hardy & Goyer situada en Niza – Francia – “Pensez en analogique”), es decir, sacar sólo la foto que busco, no veinte más, y créanme, teniendo tarjetas de memoria que te permiten sacar cientos de instantáneas no es fácil. También borré muchas fotos desde la cámara, después a la hora de ordenarlas en mi ordenador y trabajar en postproducción con ellas lo agradecí. Obviamente las saqué en formato RAW, teniendo así toda la calidad necesaria para realizar un buen trabajo en postproducción.

En postproducción, aparte de ajustar la exposición y el contraste junto con otros parámetros a mi gusto (blancos, luces fuertes, negros, recuperación, etc), lo que más tiempo me llevó fue el tratamiento individualizado de cada color en cada fotografía; los rojos, los verdes, los azules, los naranjas, los amarillos, junto con otros se fueron modificando o no dependiendo de la imagen correspondiente. Lo del tratamiento individualizado de los colores lo comencé haciendo con “Saudade en Lisboa“; mi intención al trabajar esto es darle un poco más de vida a la fotografía, el resultado final no es nada exagerado, no busco simular una pintura con colores saturados, sino tener una imagen que refleje lo retratado en ella tal y como lo vieron mis ojos, tal y como lo sentí. Aunque he de reconocer que probé a saturar los colores y el resultado no me disgusta, quizás algún día os sorprenda con algún contenido nuevo 🙂

Sólo decirles que estoy enamorado de estas fotografías, espero que les gusten; no se corten en dejar sus comentarios, estoy interesado en conocer sus opiniones 😉 Si os gustan las fotografías os invito a que compartan este enlaces con sus amigos y familiares.

Saudade en Lisboa

Hace poco más de un mes hicimos un viaje entre amigos, eramos : Miguel, Carlos, Victor, Pichi y yo ; Mig y yo hemos considerado este viaje como el de fin del carrera. El destino era Lisboa, la capital de la Saudade; pero no fuimos para ver la épica final europea de la UEFA Champions League (lo que pasa en Lisboa se queda en Madrid), sino que fuimos nada más y nada que menos que para ver en directo a sus satánicas majestades… ¡¡¡ LOS ROLLING STONES !!! La experiencia fue inolvidable, de las mejores de nuestras vidas, sin lugar a dudas.

Las únicas fotos que tengo de tal evento están hechas con el móvil, pero esas no las subiré por aquí; las imágenes que compartiré con ustedes son las que fui haciendo por la ciudad. Gracias a mi cámara, intenté captar esa Saudade que se respira por las calles de Lisboa, esa tranquilidad, esa paz, ese aire marino que viaja a través de casi toda la Península Ibérica gracias al Río Tajo.

Lisboa es una ciudad que enamora a primera vista, esconde el alma de un espíritu antiguo; es una ciudad solitaria, que deambula por las noches sin compañía. Sus calles estrechas y su oscuridad me recuerdan un poco a Barcelona, sus típicos tranvías amarillos suben y bajan calles como glóbulos rojos transportando oxígeno por las arterias de un cuerpo. De día es la alegre dama que atiende a todos, ofreciendo sonrisas a cualquiera que se pasea por ella; pero por la noche, la dama vuelve a su casa para dormir, y todo lo que sucede en la ciudad, es el sueño de aquella mujer.

Las fotografías que verán a continuación son muy variopintas, las hay donde salen estos amigos – sobretodo Pichi, un colombiano muy entrañable -, las hay de paisaje, etc. ; éstas últimas son las que más me gustan, las que más me transmiten esa Saudade. La novedad de esta pequeña muestra fotográfica es que algunas imágenes han sido tratadas durante su postproducción de una manera especial, los colores han sido trabajados de manera individual: los rojos por una parte, los verdes por otra, etc. Todo este tratamiento intenté hacerlo sin estropear la esencia de la foto, dejándola lo más fiel a la realidad, impregnando en ella los sentimientos que corrían en mi interior cuando las tomé en su momento.

“Teranga”, la exposición fotográfica vuelve de nuevo

Cartel Teranga Junio. Saâd Jebbour.

Os escribo ahora, y lo hago con una gran alegría, para anunciarles la segunda edición de mi segunda exposición fotográfica “Teranga”. Muchos de ustedes ya habéis disfrutado de ella durante los pasados meses de Enero-Febrero en el Centro Social Casino de la Reina (Madrid), pero ahora ofrezco a los que no pudieron verla y a los que quieran volver a recrearse en aquellas fotografías exóticas, la oportunidad de volver a viajar al país de la « Teranga ».

Esta vez, el sitio elegido para dicho evento es diferente, me siento orgulloso de poder exponer mis fotografías en la que es mi casa, la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Esto no habría sido posible sin la ayuda de la profesora Mar Marcos, que tras ver las imágenes de “Teranga”, me propuso exponerlas en nuestra casa. El sitio concreto de la exposición es el pasillo del Decanato, se encuentra en la tercera planta del Edificio Principal de la Facultad, pueden preguntar a los vedeles, ellos sabrán indicarles como llegar 😉 Se dará comienzo a la exposición el próximo día Lunes 9 de Junio, la clausura de la misma será el día 30 de Junio.

« Teranga » no habría sido posible sin el apoyo de Fátima Cruz, mi compañera de camino, que se sumó y me apoyó en este proyecto sin pensárselo dos veces ; quiero agradecer también a mi madre, que gracias a ella pude realizar este viaje a Sénégal e inmortalizarlo en forma de fotografías ; a mi padre y al fotógrafo Hamadi Ananou por ayudarme en la logística de este evento ; a mi Tita Francis por aconsejarme y estar siempre pendiente ; a Juan Cruz por enseñarme a hablar en público y a mover eventos de este tipo ; a todos los que asistieron a la presentación de la anterior edición y a todos los que ya disfrutaron de esta exposición anteriormente. El único nombre que aparece en el cartel es el mío, pero quiero resaltar que «Teranga » es el fruto de la labor de varias personas 🙂

Me ausentaré de Madrid unos días, pero los que quieran que les haga una visita individual por la exposición, sólo tienen que escribirme, estaré encantado de poder hacerlo cuando vuelva jiji

Sólo me queda decirles que disfruten de la exposición, que intenten ver lo que hay detrás de cada mirada, sonrisa, rayo de sol, grano de arena, gota de agua… Sénégal encierra algo más que esto, encierra humanidad, bondad, el saber vivir, pero sobretodo nos confiesa algo más : la hospitalidad, la « Teranga » 😉

“Swira” de Fátima Cruz y Saâd Jebbour

Swira. Fátima Cruz y Saâd Jebbour.

Era el 3 de agosto del año 2012, la noche prometía, había un concierto de música Gnaoua en un parquecito que hay cerca de mi casa en Casablanca. Me enamoré, me quedé prendido, no tengo más palabras. Hablé de este evento a Fátima y compartí con ella las emociones que sentí en aquella noche, y en esos días de verano decidimos asistir juntos a uno de los eventos más grandes a nivel mundial de música Gnaoua, ¡el Festival de Essaouira! Y así fue, el pasado mes de Junio partimos juntos a la ciudad costera y vivimos en primera persona aquél espectáculo.

El pasado año os sorprendimos con “Assilah, puertas del añil“, y este año no iba a ser una excepción, nuestra experiencia en Essaouira queda reflejada en estas fotografías. Nuestro viaje por Marruecos consistió en un paseo a través de varias ciudades: Essaouira, Marrakech, Rabat, Casablanca, Tétouan y Chaouen; todas las fotografías que hemos realizado en dichas ciudades han sido tomadas por los dos, pero cada uno de nosotros se está ocupando de una localidad diferente, haciendo así una repartición equitativa de nuestra labor artística.

Tal y como lo están viendo, yo me ocupo de Essaouira; pusimos de nombre a esta galería fotográfica “Swira” que es como se llamaría esta ciudad en dariya, el dialecto marroquí. Con Swira he querido ir más allá de la simple toma de la imagen, quise indagar más detenidamente en cada fotografía, trabajar con ella y darle el valor que merece, hacerla más bonita; lo innovador en este trabajo es el uso del blanco y negro, pero no un BN cualquiera, sino un BN que aporta a las imágenes algo más real, más vivo, más humano, más empático, más humilde. Espero que sepan apreciar este pequeño detalle, y que les gusten nuestras fotografías, porque no hay cosa más complaciente para un fotógrafo (escritor, pintor, escultor, artista en general) que el hecho de que admiren el trabajo que ha realizado con mucha paciencia, amor y esfuerzo.

Les dejo con Swira, que disfruten, que disfruten y que disfruten. Muchas gracias a todos por vuestro apoyo, ¡nos vemos pronto con Marrakech! 😉

Assilah, puertas del añil

Resulta complicado resumir un viaje tan especial, aunque sólo fue una semana, cundió como si de un mes se tratara. Diremos como pincelada general, que esta travesía estuvo envuelta en una nube de color añil, en la que con el paso de los días nos vimos inmersos en ella. Aquella pequeña ciudad llamada Assilah fue para nosotros un respiro que llegó cuando lo necesitábamos.

Envueltos en un calor sofocante protagonista de aquél mes de Agosto, pasamos de ser unos simples turistas a ser auténticos habitantes del lugar. Nos sentíamos en nuestro hogar (!qué hogar tan divino!); fueron días de paz, aprendizaje y “doblevivir”. No estábamos solos (que no era poco), contábamos con la presencia de nuestros buenos amigos: las cámaras fotográficas, los pinceles y la ilusión.

Assilah, puertas del añil constituye un pequeño testimonio de aquel paseo en nube, una serie de fotografías que muestran nuestra Assilah, tal y como la ven nuestros ojos. En este paseo se hallan algunas imágenes tomadas en la ciudad de Chaouen, donde el añil es también protagonista.
Creemos que la cámara no hace al fotógrafo, sino sus ojos y su forma de percibir el mundo; partiendo de esto, hemos construido nuestra primera casa, Assilah, puertas del añil.
Y ahora, le dejamos la palabra a nuestras fotografías.
Fátima y Saâd

El pase de diapositivas requiere JavaScript.